Mezclar churras con meninas. No tan Anónimo
Por lo extenso y variado del idioma español somos dados a usar muchas expresiones. La que nos ocupa hoy es la de: “Mezclar churras con merinas”.
Bolgueando he encontrado una explicación creible de la expresión que dice que individualmente es muy fácil distinguir a los dos tipos de ovejas, pero si las mezclas todas en un rebaño, separarlas ya no lo resulta tanto. Esto, relacionado con el significado que le damos nosotros a la expresión, quiere decir que aunque aparentemente haya una relación entre ciertas cosas, si se mira con un poco de calma veremos que no es verdad.
Pero hoy quiero hacer notar que cada vez me tropiezo con más gente que confunde la expresión y la cambia diciendo “Mezclar churras con meninas“
Las meninas es como se le llama a un cuadro de Diego Velázquez cuyo título es “La familia de Felipe IV”
Y para todos quienes confunden la expresión, en mi jugueteo con el GIMP, he perpetrado la siguiente versión del cuadro:

Qizás viendo este esperpento os deis cuenta de que es igual de estúpido mezclar a las hijas de Felipe IV en la expresión como meter ovejas en el cuadro.


1 comentario
2 Octubre 2009 a las 10:39
Hola!
Creo que has conseguido justo lo contrario de lo que pretendías…
Al hacer el fotomontaje has demostrado que es perfectamente posible “mezclar churras con meninas”. Y esque para mí la expresión siempre ha significado “mezclar dos cosas que no tienen absolutamente nada que ver”.
Por supuesto cualquiera es libre de seguir utilizando la antigua, aburrida y menos gráfica “mezclar churras con merinas” para indicar “mezclar cosas que se parecen pero que no son exactamente lo mismo”. Aunque “pitos y flautas” es más corto.